Nikolay Lebedev: Esbozo de la historia del cine de la URSS. El cine mudo: 1918-1934 (8)

Seguimos con un clásico de la historiografía soviética sobre el cine mudo: Очерки истории кино СССР. Немое кино: 1918 – 1934 годы (Ocherki istorii kino SSSR. Nemoe kino: 1918-1934 gody) [Esbozo de la historia del cine de la URSS. El cine mudo: 1918-1934]. La primera edición en pleno estalinismo, en 1947, era el primer volumen de una obra colectiva en tres tomos. En 1965, ya en la etapa del deshielo, la editorial Iskusstvo [Искусство] (Arte)] publicó una 2.ª edición considerablemente revisada y ampliada de este primer tomo. Lebedev, con otros estudiosos como Veniamin Vishnievskiy, es considerado uno de los patriarcas de la historiografía sobre cine en la URSS. Creemos que aunque hayan pasado más de sesenta años de esta segunda edición, sigue siendo una aportación muy válida como introducción al tema. Durante los próximos días, por tanto, vamos a ir publicando la traducción automática pero revisada de los 37 epígrafes que forman parte del libro, en seis capítulos.

Fuente: Bibliotekar.ru (en ruso)

Capítulo 2. El nacimiento del cine soviético (1918-1921)

EL CINE EN LA PROPAGANDA PRODUCTIVA

Otro tipo de cine al que V. I. Lenin prestó gran atención desde los primeros años de la revolución fue el cine de propaganda productiva.

Si la tarea de los noticiarios cinematográficos consistía en la «agitación con hechos» política, el cine de propaganda industrial debía convertirse en un aliado del partido para resolver el problema económico general de la revolución: la lucha por el desarrollo de la productividad del trabajo en el Estado soviético.

«La productividad del trabajo —escribía V. I. Lenin en el folleto “La gran iniciativa”— es, en última instancia, lo más importante, lo principal para la victoria del nuevo orden social. El capitalismo creó una productividad del trabajo sin precedentes en la servidumbre. El capitalismo puede ser derrotado definitivamente, y será derrotado definitivamente, porque el socialismo crea una nueva productividad del trabajo, mucho más elevada»

Para resolver esta tarea, Lenin concedía gran importancia al trabajo de propaganda, instrucción, investigación y formación, con el uso de medios cinematográficos.

Anteriormente se han citado las declaraciones de Vladimir Ilich, referidas a la época prerrevolucionaria, sobre la aplicación en Estados Unidos de la filmación cinematográfica para el estudio de los procesos de trabajo y su racionalización, así como para la instrucción de los trabajadores (artículo «El sistema de Taylor — la esclavitud del hombre por la máquina»).

En las ya mencionadas instrucciones sobre los tipos de películas necesarias para los trenes y barcos de propaganda, V. I. Lenin hace hincapié en las películas «productivas (que muestran diferentes ramas de la producción), agrícolas, industriales…» (de las directrices sobre el informe de Ya. Burov acerca de los resultados del trabajo de los trenes y barcos de propaganda del CC del Soviet Central).

En 1920, en las «Tesis sobre la propaganda productiva», al plantear la creación de un periódico de masas especial para dicha propaganda, Lenin incluye entre sus tareas:

«10. Un uso más amplio y sistemático del cine para la propaganda productiva. Colaboración con el departamento de cine».

En ese mismo año de 1920, en una conversación con el director de la VFKO, D. I. Leshchenko, Lenin le llama la atención sobre la importancia de utilizar el cine para familiarizar a los trabajadores con los métodos avanzados de producción. Según informa el periódico Petrogradskaya Pravda, Vladimir Ilich expresó la idea de que «sería conveniente, mediante el cine, familiarizar a las grandes masas con la agricultura y la vida laboral en las fábricas y plantas de Occidente y América, demostrar el cultivo de la tierra con ayuda de los avances técnicos modernos, así como mostrar ante las masas obreras masas el trabajo intenso y disciplinado en las grandes fábricas y plantas de Europa y América».

De estas declaraciones se desprende la insistencia con la que Vladimir Ilich vuelve a la cuestión del uso del cine en la propaganda productiva. Perfectamente al tanto de la gravísima situación de la industria cinematográfica (escasez de películas, celuloide y equipos), no se cansa de recordar la necesidad de destinar parte de los escasos recursos a los fines de dicha propaganda.

Un claro ejemplo del enfoque de Lenin respecto al uso del cine puede ser el episodio de la introducción en la práctica industrial de un nuevo invento: la aspiradora hidráulica de turba.

En la segunda mitad de 1920 se produjo una acalorada discusión entre el inventor de la aspiradora de turba, el ingeniero R. E. Klasson, y los dirigentes de Glavtorf (que defendían los antiguos métodos artesanales de extracción de turba). Vladimir Ilich se interesó por la controversia. Preocupado por la catastrófica situación del combustible en el país, vio la salida a la crisis en el máximo desarrollo de la industria de la turba. Había que resolver la cuestión: ¿cuál de los dos métodos era el más racional?

El operador de la VFKO, Y. A. Zhelyabuzhskiy, rodó un documental que mostraba ambos métodos de extracción de turba.

El 27 de octubre de 1920, en el Consejo de Comisarios del Pueblo, en una reunión especial presidida por V. I. Lenin, en presencia de las partes en conflicto y de un gran número de ingenieros y economistas, se proyectó la película, y la pantalla reveló las evidentes ventajas del invento de Klasson.

Proyección de la película Gydrotorf en el Kremlin 27 de octubre de 1920 (Fuente)

Al día siguiente, Lenin envió a Glavtorf, al departamento de cine del Narkompros y a una serie de otras organizaciones una carta muy detallada, en la que se esbozaban las medidas prioritarias para la introducción urgente de la turba hidráulica en la práctica de la industria de la turba.

Así, basándose en el «testimonio» del cine, se resolvió una cuestión técnico-económica de gran importancia para la economía nacional.

Pero Lenin no se limita al aspecto económico-organizativo del asunto. Considera necesario recurrir a la pantalla también para la propaganda del nuevo método de extracción de turba, sugiriendo al mismo tiempo la metodología de uso de este tipo de películas: la combinación de su proyección con la palabra oral y la escrita.

Entre las medidas necesarias, Lenin propone «encargar al Departamento de Cine (del Narkomprós) que difunda ampliamente (especialmente en Petrogrado, Ivanovo-Voznesensk, Moscú y en las localidades de extracción de turba) imágenes cinematográficas del método hidráulico, de modo que se lea obligatoriamente al mismo tiempo un folleto breve y popular… que explique la enorme importancia de la mecanización de la extracción de turba y la electrificación».

Yuriy Zhelyabuzhskiy

A partir de las secuencias visionadas por Lenin, Zhelyabuzhskiy montó la película de divulgación científica Hay que saber utilizar la propia riqueza [Надо уметь использовать свое богатство]. Consta de cuatro partes: 1. ¿Qué es la turba y cómo se extrae? 2. La mecanización de la extracción de turba. 3. Para qué se extrae la turba y las ventajas de su conversión en energía eléctrica. 4. La construcción de potentes centrales regionales por parte del poder soviético.

Fue la primera película popular de propaganda industrial.

V. I. Lenin también la vio. Y, al intervenir en el VIII Congreso de los Soviets (diciembre de 1920) con un informe sobre la actividad del Consejo de Comisarios del Pueblo, recomendó a los delegados «ver la representación cinematográfica de los trabajos de extracción de turba, que se proyectó en Moscú y que puede mostrarse a los delegados del congreso. Esto dará una idea concreta de dónde reside una de las bases de la victoria sobre la escasez de combustible».

Al día siguiente, la película se proyectó ante el congreso y causó gran impresión entre los delegados.

Fue el primer caso en la historia en que se utilizó una película como ilustración de un informe del jefe del Gobierno ante el órgano supremo del poder estatal.

Considerando necesario el lanzamiento de una serie de nuevas películas sobre la extracción de turba, en parte propagandísticas y en parte instructivas, destinadas a diferentes regiones geográficas, Lenin, en abril de 1921, en una carta dirigida a A. V. Lunacharski, da la siguiente indicación: «Para impulsar la extracción de turba, hay que llevar a cabo una amplia campaña de propaganda: folletos, prospectos, exposiciones itinerantes, películas, publicación de manuales…» Y propone como punto específico:

Encargar al Departamento de Cine que, a lo largo del mes de mayo, grabe 12 películas —bajo la dirección de Glavtorf— sobre la extracción de turba (para Rusia, Ucrania, los Urales, Bielorrusia y Siberia).

En cumplimiento de las directrices de Lenin, el Departamento Panruso de Fotografía y Cine produjo una serie de películas de carácter científico-divulgativo y didáctico sobre la extracción de turba. ¿Qué es una turbera (flora y tipos de turberas)? [Что такое торфяное болото (флора и типы болот), Разведка и нивелировка болот [Exploración y nivelación de turberas], Métodos artesanales de extracción de turba [Кустарные способы добычи торфа ], Método de moldeo mecánico [Машинно-формовочный способ], Preparación de la turbera para la explotación [Подготовка болота к разработкам],  etc.

Nos hemos detenido en detalle en este episodio para subrayar con qué notable clarividencia veía Lenin las múltiples posibilidades del cine no recreativo, con qué insistencia exigía que se recurriera a este cine para resolver las grandes cuestiones de la economía nacional, con qué constancia señalaba la necesidad de utilizarlo para explicar las tareas prácticas del momento a las amplias masas trabajadoras.

Así, en los primeros años de la revolución socialista se trazaron los caminos y se sentaron las bases de un ámbito amplio e importante del cine soviético: el cine científico-propagandístico, educativo e instructivo.

Lamentablemente, la difícil situación material y técnica de la industria cinematográfica no permitió en aquel periodo desarrollar la producción de este tipo de películas a una escala más o menos significativa.

Pero las semillas se habían sembrado y, en los años siguientes, con la transición del país a la construcción pacífica, brotaron y dieron abundantes frutos.